VOLUMEN Y ARMONIZACIÓN
Rinomodelación
La nariz es el punto de equilibrio del rostro: una pequeña asimetría, un dorso con giba o una punta caída pueden alterar la armonía del conjunto mucho más de lo que parece. La rinomodelación, o rinoplastia sin cirugía, es una de las técnicas más impactantes de la medicina estética facial: corrige la mayoría de las irregularidades de la nariz de forma mínimamente invasiva, sin anestesia general, sin quirófano y con resultado visible desde el primer momento.
¿Qué puede corregir?
Con ácido hialurónico o hidroxiapatita cálcica, infiltrados con cánula o aguja de alta precisión, podemos corregir o mejorar:
- Gibas o joroba en el dorso nasal (efecto de nariz recta sin cirugía)
- Asimetrías entre los dos lados de la nariz
- Punta nasal caída o poco proyectada
- Irregularidades o cicatrices de una rinoplastia previa
- Falta de definición en el perfil nasal
Es importante que sepas que la rinomodelación no reduce el tamaño de la nariz: trabaja con volumen estratégico para crear la ilusión óptica de una nariz más recta, afinada o equilibrada. Para una reducción real de la estructura, la cirugía sigue siendo la única opción.
¿Cómo es el procedimiento?
El tratamiento dura entre 20 y 40 minutos. Aplicamos anestesia tópica en la zona y el producto se infiltra siguiendo los planos anatómicos correctos para garantizar la seguridad del procedimiento. La nariz es una zona que exige un conocimiento avanzado de la anatomía vascular, por lo que es fundamental realizar este tratamiento con un médico especializado.
El resultado es inmediato: al terminar la sesión ya puedes verlo. Puede haber algo de inflamación leve durante las primeras 24-48 horas, pero sin hematomas significativos ni tiempo de recuperación real.
Duración y mantenimiento
Según el producto y tu metabolismo, el resultado se mantiene entre 9 y 18 meses. Muchas pacientes optan por una sesión de retoque anual para que el resultado no llegue a desaparecer. En consulta valoramos juntas la evolución y te asesoramos sobre el mejor momento para cada mantenimiento.
La rinomodelación es también una excelente forma de «ensayar» el resultado si estás valorando una rinoplastia quirúrgica y quieres ver el efecto antes de comprometerte con una intervención permanente.